Intestino sano PDF

Escherichia coli, una de las muchas especies de bacterias presentes en el intestino humano. Se denomina flora o microbiota intestinal al conjunto de bacterias que viven en el intestino, en una relación de simbiosis tanto de tipo comensal como de mutualismo. Muchas especies animales dependen muy estrechamente de su flora intestinal. Al estar compuesta de microorganismos es muy sensible a los antibióticos, y intestino sano PDF son los principales causantes de su destrucción, cuando ocurre.


Författare: Gisèle Frenette.

Le statistiche parlano chiaro: migliaia di persone con problemi gastrointestinali soffrono quotidianamente di disturbi che vanno da un semplice fastidio a patologie gravi, anche letali. Gisèle Frenette illustra il processo digestivo e descrive varie malattie collegate all’intestino, affrontando le cause e le possibili conseguenze delle affezioni intestinali. Propone Quindi soluzioni alimentari e fitoterapiche che possono essere utilizzate da sole o abbinate a trattamenti medici.

Se regenera periódicamente, excretándose los microorganismos muertos a través de las heces. En el intestino de los recién nacidos no hay microorganismos. Esto causa entre otras cosas deficiencia de vitamina K que se produce de manera endógena solamente en el intestino gracias a estas bacterias. Por esta razón, es necesaria la aplicación de una dosis inicial de vitamina K en los neonatos. La composición de la microbiota intestinal es muy variable entre los adultos aunque se ha visto que los individuos de la misma familia comparten comunidades más similares que aquellos que no están emparentados, como cabe esperar. Por otro lado, otros estudios han sugerido que existe una influencia en la composición del microbioma por genes específicos.

Esto hace pensar que tanto los determinantes genéticos como ambientales podrían subyacer a esa similitud de microbioma en las familias. Además, existen 127 géneros de bacterias que aparece en todos los seres humanos entre los que cabe destacar: Blautia, Coprococcus, Ruminococcus, Bacteroides, Faecalibacterium, Streptococcus y Oscillospira. La variabilidad interindividual se mide con los índices de β-diversidad ya que representa el total de las diferencias entre las comunidades microbianas en la población y son dirigidas por la variación de múltiples taxones. Existen evidencias de que la microbiota intestinal contribuye de manera significativa a los perfiles de ácidos biliares del ser humano, algo que ya se observó en ratones. Medio ambiente intestinal conformado por el intestino hospedador, los microbios y los alimentos en etapa de digestión. Aquí el Eub338 tiñe las bacterias de color fucsia dentro de la luz del intestino.

Los microorganismos habitan el intestino humano mediando las funciones metabólicas, fisiológicas e inmunes del hospedador. Por lo tanto las perturbaciones en este ecosistema simbionte pueden provocar algunas enfermedades. Además, los estados de enfermedad provocan cambios secundarios en la microbiota intestinal. Las bacterias del intestino perciben y degradan ciertos polisacáridos específicos de la pared celular de los vegetales, mediante complejos específicos de proteínas de membrana, así permiten aumentar las capacidades digestivas humanas. Polisacáridos como el almidón, los oligosacáridos y algunos azúcares que el cuerpo no absorbe durante el metabolismo, son digeridos por las diversas bacterias alojadas en el intestino. Como consecuencia de este metabolismo de carbohidratos y su fermentación, se producen gases y flatulencias con olores característicos de las heces fecales.

La flora intestinal tiene una importante función en la especialización del tejido linfoide asociado a la mucosa del intestino. Cambios en la flora intestinal puede tener efectos nocivos a la salud humana. La utilización de antibióticos de amplio espectro es una de las razones por la cual la población de bacterias puede disminuir. Diversos estudios han demostrado que la microbiota gobierna factores en el endotelio del intestino que controlan el balance de energía. Este equilibrio está regulado por la liberación de péptido YY que es una de las hormonas que provocan la sensación de saciedad después de cada comida. Por lo tanto, si el equilibrio en la microbiota intestinal es alterado, provoca un descontrol en el balance de energía que a su vez genera trastornos en la secreción de las distintas hormonas que pueden provocar obesidad. Estudios en ratones han demostrado que un trasplante de microbiota intestinal podría ser un buen tratamiento para la obesidad.